Carta a Santa Claus por Sonia Ribeiro
Para: Santa Claus
Fax No.: ??
Ciudad /País: Algún lugar del Polo Ártico
De: Grupo de Organizaciones Sociales para la Salud en Manos del Pueblo / Sonia Ma. Da Costa Ribeiro
MENSAJE
Papá Noel:
Haberme enterado de que no existías fue un gran golpe para mi niñez. Me acuerdo del día, de la hora y de la casita en que vivíamos, allá en el Bosque de Saúde, y de la fuente incuestionable de la información ¡mi madre!
Y muy a pesar de que acababas de regalarme un pianito, una muñeca bahiana y otros juguetes, la palabra de mi madre era sagrada: ¡no existías!. Fue muy triste. Prometí no contárselo a mi hermanito Marcos, que todavía era demasiado pequeño (tenía dos años y ocho meses menos que yo) para conocer esa triste realidad.
Te dicen: “Papá Noel no existe” y la dura realidad comienza a desplazar al hermoso personaje que fue creciendo conmigo. Pero con el tiempo, también pude comprobar que la realidad era algo posible de ser vivida, llegando a ser, a veces, mucho mejor que la fantasía.
De manera que tu seguiste existiendo, y lo hacías diluido en mis padres, hermanos, amigos, compañeros, sobrinos y más sobrinos…. ¡todos tan queridos! Yo tenía los artífices de mi felicidad navideña durante todo el año. Y la realidad era bonita. Una Navidad cotidiana, con muchos regalos de diversas calidades, Navidades reales.
Así, con tu sonrisa aprendí a manejar lo feo, la injusticia, la plaga emocional. Con tu generosidad aprendí a compartir. Con tu eternidad aprendí a enfrentar la muerte, rescatando la vida vivida por tantos personajes que trabajaban en estrategias para la plenitud del bicho humano, sin miedo de ser feliz. Con tu sabiduría aprendí a reconocer sin temor o envidias a los maestros. A los grandes. Y entre ellos, a un judío errante, grandote, que enfrentó al autoritarismo de su tiempo expresado en el nazi-fascismo a la derecha, y el stalinismo a la izquierda, dejando desnudo a este bicho contraído que somos nosotros, arrancándolo de su archivo muscular-emocional. Claro, tenía que ser eliminado por el establecido poder médico-económico, que se asustó al ver las posibilidades de felicidad más allá de su control.
A este Santa Claus que amaba el amor, el trabajo y el conocimiento, en este momento de tantas dificultades, cuando los hombres continúan perdidos en sus laberintos y las mujeres aisladas en los gineceos, es que mando este mensaje.
Querido Wilhelm Reich:
Fuiste un testarudo al no aceptar la invitación del Dr. Luis Arrua Filho para que te refugiaras en el Brasil cuando estabas amenazado de ir a la cárcel. Alegaste que te ibas a defender solo, considerando que lo que estaba en juicio (los acumuladores de orgón) era una cuestión de ciencia, no discutible jurídicamente.
Mi profesor de Orgonomía, el Dr. Arruda, siendo abogado te ofreció su defensa en las tierras de mi país, pero tu agradeciste y continuaste tu lucha, abandonado por casi toda la comunidad científica.
Tu abandono evidenció una fragilidad social que facilitó tu eliminación, la quema de tus libros y la calumnia sobre tu producción científica y tu pensamiento.
Después de tu muerte, tu obra es algo a lo que algunos aportan, otros quitan, otros no te hacen referencia (muy a pesar de usar y abusar de tus conocimientos) para no tener problemas… Y el pensamiento reichiano se fue transformando en una gran colcha de retazos. Existen los reichianos ortodoxos (donde se encuentra Baker, tu fiel compañero), los neo-reichianos (Lowen, sin comentarios), los post-reichianos (Navarro, que intenta metodizar la vegetoterapia) y un montón de corrientes y tendencias que reconocen, o no, tu influencia (¿gestalt?).
También el hecho de haber descubierto el orgón, o bioenergía, ha dado mayor credibilidad en el Occidente a la cosmovisión tradicional china, precolombina o afro-brasileña. Estas ya no parecen tan raras a los ojos de algunos sectores de la ciencia hegemónica.
En mi caso, estoy constantemente “profanando” tu academicismo, intentando una práctica terapéutica popular: yo te quiero en manos del pueblo. Y algo se ha conseguido. Después de tu partida ha habido algunos cambios socio-económicos y políticos significativos, y otra vez estamos frente a una fuerte ascensión de fuerzas reaccionarias. Hablar de revolución hoy en día, por un lado es un crimen, por el otro da risa.
El muro de Berlín cayó y con él se fue la farsa del socialismo soviético. El neoliberalismo, bien a la derecha, ha estado paulatinamente sufriendo duros golpes, confundiéndose muchas veces con los narco-gobiernos.
Vivimos en una época de “neos”, “post”, “ortodoxos” y “antis”, y a pesar de la apología del “aquí y ahora” y del “fin de la historia”, somos incapaces de explicar qué somos. Siempre nos definimos en relación a algo. Y hoy no existen gigantes como Marx, Freud, Sartre, Ghandi o tú. Jesucristo, a quién reivindicaste de manera tan justa y hermosa, continúa sendo usado para justificar los intereses de algunos. Los cristianos de verdad continúan siendo tirados a las arenas. La plaga emocional continúa devastando los procesos.
Los trabajadores, con muchos problemas de organización, tendrán dentro de muy poco tiempo su bioenergía controlada dentro de las fábricas. ¿Sabes con qué? Con tus acumuladores de orgón. En junio de 1990 se publicó en el Boletín de Información de la Embajada de Rusia en México, una pequeña materia que se tituló, “¿Quiere ser sano? Métase en la caja de Reich”. En este artículo, después de hablarse “del original método de terapia”, se dice que para bajar los costos de la compensación por los desgastes de los trabajadores se están experimentado los acumuladores Reich-Kolokolsev en la URSS y en el extranjero, agregando que una empresa mixta en que participan capitales de la URSS , Dinamarca y Liechtenstein los están produciendo.
Este artículo también hace hincapié en cómo el “original método para recuperar la salud ha vuelto gracias a los esfuerzos de la empresa” y que hay “un propósito de elevar el tono físico y moral de los trabajadores”
¿Te acuerdas cómo fuiste tratado en Rusia? ¿Te acuerdas cómo fuiste tratado en Noruega? ¿Recuerdas cómo te trataron de charlatán en los Estados Unidos? Pero el capital no tiene límites. La fuerza de trabajo, energía vital, no solamente será comprada y controlada socialmente. Ahora, el capital, ya controla el Cosmos.
La URSS ha desaparecido; sus desviaciones continúan. En síntesis, el capital multinacional pretende explotar tu descubrimiento para abaratar el costo de la salud de los trabajadores.
Mi intención no es amolarte, al contrario, es decirte que tenías razón en tus investigaciones, y también porque lucho para ponerla en manos del pueblo. Esta lucha es nuestra, tú ya hiciste lo que tenías que hacer, ahora lo que deseo, es que en la Navidad que se acerca, estés donde estés, descubriendo lo que sea, peleando por lo que sea, recibas este Fax en el que también va la esperanza de que nuestra Tierra vuelva a ser azul (como el orgón) y que tengamos energía suficiente par nuestras tareas mientras estemos aquí:
1. amor
2. trabajo
3. conocer
Si fuera posible, también me gustaría que sonrieras, Sí se vale…..
Y si por acaso, ahí donde estás, ves pasar un trineo jalado por blancos renos con un viejito alto y gordo, barbón y sonriente, vestido de rojo y con un saco lleno de juguetes, por favor, dale un recado: los niños de la calle de todo el mundo lo necesitan.
Atte.
Sonia Ribeiro